miércoles, 16 de febrero de 2011

BOLIVIA Y EL DESAFIO DE LA INTEGRACION ENERGETICA

BOLIVIA Y EL DESAFIO DE LA INTEGRACION ENERGETICA

Ing. Erick H. Carrasco Blanco



1.         Integración energética y su incidencia
La integración energética debe estar orientada a las reales necesidades de nuestra sociedad, eso quiere decir favorecer con empleo y mejor calidad de vida sobre todo a aquellas clases sociales menos favorecidas. La expansión y diversificación de la producción y un crecimiento de la matriz productiva de nuestro país permitiría la generación de empleos y por tanto una mejor calidad de vida para nuestra sociedad.

La producción, empleo, servicios y consumo dependen necesariamente de energía eléctrica de calidad, en cantidad y a costos que permitan mover más maquinas. Por tanto la demanda de energía eléctrica (DEE) es una variable dependiente de la dinámica del Producto Interno Bruto PIB:

DEE=f (PIB)

El crecimiento económico-social y producción/consumo de energía eléctrica son variables que se condicionan mutuamente en su dinámica de expansión.

Por otro lado una mayor oferta de energía eléctrica dentro de la lógica de eficiencia económica y costos competitivos estimula nuevas inversiones industriales productivas. De este modo el consumo de energía eléctrica es consecuencia del crecimiento y desarrollo económico-social y al mismo tiempo exige una mayor disponibilidad de energía. Por otro lado una mayor disponibilidad de energía eléctrica abre el camino para un mayor crecimiento y desarrollo económico, especialmente del sector industrial.

2.      La situación de Bolivia

Bolivia posee abundantes recursos naturales, grandes reservas de gas natural y un potencial hidroeléctrico aprovechable de aproximadamente de 39,8 GW (Ver Cuadro 1), del cual se ha aprovechado menos del 3% tal como lo indica el Cuadro 2. Por lo cual nuestro país aun posee un gran potencial energético que debe ser bien aprovechado.
La herencia de los países menos desarrollados como el nuestro desde tiempos coloniales es la exportación de materias primas e importación de productos industrializados.

La posibilidad de utilizar este potencial energético en el desarrollo industrial con costos de producción menores abre la posibilidad de limitar la importación de productos industrializados y manufacturar nuestras propias materias primas en vez de exportarlas en bruto o semielaborados y después importarlos con valor agregado. Para ello se debe buscar estrategias, políticas y acciones que ayuden a superar esta situación que supone el aparecimiento y desarrollo de la producción industrial a gran escala, con la mirada en el mercado interno de Sudamérica.

3.      El papel de la integración energética

De acuerdo al anterior análisis el crecimiento de la economía exige mayor disponibilidad de electricidad de calidad y a costos competitivos. El recurso más eficiente es el hidroeléctrico. Por otro lado la integración productiva mediante tratados de libre comercio entre los países de la región permitirá superar las limitaciones impuestas por mercados nacionales de pequeña escala.

Este análisis tiene su base en el hecho de que la integración energética permite emprendimientos de más países cuyos mercados internos pequeños puedan ser factibles económicamente atendiendo la demanda de energía eléctrica de otros países y de modo mucho más confiable, pues la integración energética permitiría compensar disparidades e insuficiencias hidrológicas con energía excedente de otros países.

Cuadro 1

Cuadro 2
 
 Cuadro3


Debido a su dimensión geográfica, demográfica y económica Brasil tiene una gran demanda de energía eléctrica comparado a los demás países de la región (Ver Cuadro 3) y una necesidad de oferta de energía nueva de aproximadamente 6 GW por año, es en este sentido Brasil toma un papel como “agente catalizador” de este proceso de integración, haciendo posible la construcción de centrales hidroeléctricas que no tendrían viabilidad económica para hacerse realidad.

Sudamérica ya tiene ejemplos de integración energética es el caso de los proyectos: “Central Hidroeléctrica Itaipu” entre Paraguay-Brasil, el acuerdo comercial de venta de gas “Gas Supply Agreement” entre Bolivia-Brasil y el proyecto recientemente firmado “Inambari” entre Perú-Brasil que permitirá la construcción de una central hidroeléctrica de 2000 MW de potencia instalada.

Existen acuerdos comerciales de compra y venta de energía eléctrica entre Brasil y Argentina, también Colombia le vende energía eléctrica a Venezuela. Y se tiene como ejemplo en Latinoamérica la integración energética de Centro América “SIEPAC[1]”.

4.      Ventajas de la integración energética

La importancia y necesidad de la integración de los sistemas de energía eléctrica inicialmente en el interior de los países y posteriormente entre países es una estrategia que tiende a transformarse en una política energética común en América del Sur. Los sistemas eléctricos mayores deben priorizar la generación hidroeléctrica y priorizar la interconexión entre reservorios hidrográficos de regímenes de lluvia distintos, la generación termoeléctrica actuaria como capacidad de reserva.

Así mismo la integración energética tanto en el interior de los países como entre países permitiría, alcanzar mayor confiabilidad de los sistemas eléctricos para enfrentar adversidades climáticas, problemas técnicos y picos de consumo. Además de esos los sistemas eléctricos deben estar dimensionados no solo para atender la demandad media, sino también para atender los momentos de consumo pico, con la posibilidad de compensar y complementar las instalaciones de varias regiones permitiendo aprovechar mejor las inversiones realizadas.

5.   Perspectivas de integración energética

Según CASTRO (2010), las perspectivas de ampliación de la integración energética están basadas sobre todo en 4 premisas.

  • El crecimiento de la demanda de energía eléctrica se dará a tasas elevadas en función de la determinación de los países de América del Sur de “forzar” el crecimiento del PIB y desarrollar políticas sociales más inclusivas, con base en el objetivo genérico de crecimiento económico con distribución de la renta.

  • Los países de la región tienen un gran potencial de recursos energéticos que pueden ser explotados, y de esa manera garantizar el aumento de la oferta de la capacidad instalada con base en sus propios recursos nacionales.

  • Existe un fuerte potencial de complementariedad entre países de la región tanto por el lado de la oferta de los recursos energéticos, como por el lado de la demanda de energía eléctrica. En este aspecto positivo se debe destacar a Brasil como el “agente catalizador” de este proceso de integración.

  • Otra premisa que justifica y refuerza la integración del sector eléctrico, es que los países de Sudamérica casi en su totalidad en los años 90, promovieron profundas reformas del sector eléctrico, en función de la falencia del modelo asentado de inversión pública.

En una primera fase la privatización de los activos públicos avanzo rápidamente y permitió cambios importantes como la desverticalización, y entrada de nuevos players al mercado, etc. El proceso de reforma trajo como resultado común a todos los países, con pocas raras excepciones, la perdida por parte del Estado de capacidad de formulación y ejecución de políticas energéticas y de planeamiento de un sector de infraestructura estratégica.

Las consecuencias del la Reforma de los años 90, se observaron en el desarrollo del sector eléctrico, los problemas surgieron y se agravaron cuando se requirió ampliar la oferta eléctrica (capacidad eléctrica), para atender la demanda eléctrica, se vio que durante los últimos 20 anos la ampliación de la capacidad instalada se dio principalmente por medio de la construcción de centrales térmicas, determinando así tarifas finales más caras y un aumento notorio de energía no renovable contaminante en la matriz energética. Este movimiento replica el principio de la lógica de inversión de grupos privados, que priorizan menores volúmenes de inversión de capital y menor necesidad de construcción de líneas de transmisión. El alto costo variable del combustible asociado a las termoeléctricas y pasado directamente a los consumidores. En algunos países como Perú y el nuestro, donde el impacto tarifario es minimizado con subsidios al gas natural, de esta manera los agentes del sector eléctrico pasan a tomar decisiones de inversión ineficientes, ya que reciben señales económicas distorsionadas.

6.      Conclusiones

Uno de los desafíos para nuestro país es recuperar la capacidad de formulación y una buena planificación de las políticas energéticas, darle el dinamismo al sector eléctrico y para ello se precisa crear un modelo del sector eléctrico sólido con reglas claras y atractivo para las inversiones privadas con participación pública.

La posición geográfica de Bolivia como corazón de Sudamérica junto a la actual coyuntura por la cual atravesamos, donde existe una incertidumbre sobre las reservas de gas y un gran potencial hidroeléctrico que aún no fue desarrollado, con la integración energética, Bolivia tiene la oportunidad de dar factibilidad a proyectos antes imposibles, como los proyectos hidroeléctricos Cachuela Esperanza (850 MW), Rositas (400MW), y otros proyectos de energía renovable como eólico, geotérmico y biomasa. Para ello se debe trabajar en tratados internacionales serios y responsables por parte de los Estados Sudamericanos bajo los parámetros de un desarrollo equilibrados de las naciones comprometidas.

7.      Bibliografía

[1] O Processo de Integração Energética na América Latina- Perspectivas e Desafios Econômicos e Políticos, Prof. Dr. Nivalde J. de Castro, GESEL, Grupo de Estudos do Setor Elétrico-UFRJ, 2010.

[2] Perspectivas de sostenibilidad energética en los países de la Comunidad Andina, Luiz A. Horta Nogueira, CEPAL, Santiago de Chile marzo de 2005.

[3] Mercados energéticos en América y el Caribe, FIESP-OLADE (Federación de Industrias del Estado de São Paulo – Organización Latinoamericana de Energía), 2008.

[4] CASTRO, Nivalde José de. O Papel do Brasil no Processo de Integração do Setor Elétrico da América do Sul. Rio de Janeiro. GESEL – Instituto de Economia - UFRJ, 2010.



[1] SIEPAC- Sistema de Interconexión de los países de América Central